El tenor español ofreció su espectáculo en plena avenida 9 de Julio, que se encuentra interrumpida; 120.000 personas, según el gobierno porteño, se concentraron en la zona para presenciar el concierto; antes de la presentación, el artista cantó para los trabajadores del Teatro Colón
En medio de una multitud que se acercó hasta el Obelisco, el tenor español Plácido Domingo brindó un concierto en que repasó obras líricas, zarzuelas y tangos sobre un escenario montado en la Avenida 9 de Julio.
El artista estuvo acompañado por la soprano Virginia Tola en varios tramos de la actuación a la que asistieron alrededor de 120 mil personas, según informó el gobierno porteño. Domingo combinó durante tres horas un repertorio que incluyó a Giuseppe Verdi y Carlos Gardel.
La actuación del español en el Teatro Colón fue suspendida anteayer por un conflicto con trabajadores. En ese contexto, antes de la presentación en el Obelisco, Plácido Domingo cantó para los trabajadores y sus familias en el teatro y junto al coro.
Esa presentación duró aproximadamente media hora. Una vez que terminó, le dio un beso al escenario y prometió que regresará en 2012 para protagonizar una ópera, como celebración de los 40 años de su debut en ese lugar.
En ese marco, el tenor español instó hoy a los trabajadores, a las autoridades de la sala y al gobierno porteño “que se pongan de acuerdo” para que el Colón “pueda seguir adelante en esta misma temporada”.
“Tiene un teatro del que pueden presumir”, aseveró el artista.
En el Obelisco. El show, que comenzó a las 20, duró aproximadamente tres horas. Como parte de la organización, a partir de las 11 de la mañana la avenida 9 de Julio, entre Sarmiento y Lavalle, quedó interrumpida.
Domingo dirigió la obertura de “La forza del destino”, de Verdi, interpretada por los músicos las orquestas Estable y Filarmónica del Colón, Sinfónica Nacional y del Teatro Argentino de La Plata.
La primera parte del concierto incluyó el repertorio que Domingo tenía previsto interpretar en el Colón. En seguida volvió al rol de cantante para lucirse con un fragmento de la ópera “Simon Boccanegra”, también de Verdi.
El tenor español y Tola brillaron en varios pasajes el concierto, especialmente en el dúo correspondiente al segundo acto de “Rigoletto”. El cantante volvió a ocupar el rol del director de la orquesta y el coro en vibrante “Marcha Triunfal”, de “Aída”.
Acto seguido encaró el tramo de zarzuelas españolas del repertorio, en la que se destacaron “Canción de la paloma”, de “El barberillo de Lavapiés”, y “No puede ser”, de “La tabernera del puerto”.
Para la etapa de los bis, Domingo eligió “Júrame”, “Contigo a la distancia” y “Bésame mucho”, entre los boleros, y “Volver”, “Melodía de arrabal” y “Mi Buenos Aires querido”, entre los tangos elegidos.
Las dos piezas finales, en tanto, fueron “Granada” y “El día que me quieras”.
Domingo se despidió del público, que lo ovacionó de pie, junto a sus dos nietos, a quienes fue a buscar a un costado del escenario para llevarlos hacia el centro.
Entre los asistentes se destacaron el juez de la Corte Suprema, Eugenio Raúl Zaffaroni; el embajador de España en Argentina, Rafael Estrella; y el presidente de FIAT, Cristiano Ratazzi.
Sólo el ministro de Cultura, Hernán Lombardi, y el secretario de Gobierno, Marcos Peña, asistieron al concierto en representación de la Ciudad, en tanto que también estuvo la diputada nacional del PRO y precandidata Gabriela Michetti.
Domingo volvió a cantar en la Argentina después de 13 años.



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