“Colorea un sonido” es una instalación que permite crear una melodía a partir de pintar con distintos colores una transparencia, que luego es leída por un sensor.
“La interacción está pensada para que sea simple y divertida, por eso se usa la escala mayor. Sería mucho más difícil para alguien el entrar y divertirse con una escala cromática. Como cualquier instrumento, uno tiene que pasar mucho tiempo para hacer una composición digna de ser escuchada y esto es sólo una demostración de las capacidades sonoras y su respuesta“, explica el autor de esta obra, Blair Neal.
Este es un video con parte del desarrollo:



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